lunes, 22 de agosto de 2011

Quincho Cronica TV



por Quinta75
Comprensión Multifuncional



Ubicación: Gualuguaychú, Entre Ríos, Argentina.

Proyecto: Quincho/Estar

Superficie del terreno: 60 m².

Año: 2011
                  
La premisa de la propuesta, sobre un quincho cerrado que albergaría muchas actividades relacionadas, fue minimizar el impacto de suelo construido en la zona campestre, otorgándole flexibilidad a un espacio en común y perpetuidad al entorno símil-colonial.

La sala comunal tiene el compromiso de recibir a varios tipos de usuarios a la vez y en diferentes situaciones. Esta impronta generó la necesidad de diferenciar los servicios como la cocina, la cual ocasionalmente la usará el personal domestico, y el baño.

El hogar es un protagonista en el living colonial, concebido con ladrillo razado, como así parte de los soportes y detalles decorativos.



   Con un paisaje dotado de campo, habitado por un caserío colonial, la nueva expansión convive sumisamente complementando las necesidades de los usuarios. 









jueves, 4 de agosto de 2011

El derroche no supone una buena arquitectura



Ni el tamaño, ni el derroche de recursos técnicos o económicos, tampoco los alardes formales o la ornamentación garantizan una buena arquitectura. Pensar que el dispendio puede ser la clave del éxito de un proyecto es un error, así como también lo es pensar que la arquitectura hecha con un presupuesto limitado tiene que ser precaria y aburrida.



La buena arquitectura suele ser aquella en la que sus creadores hicieron un uso racional y ético de los recursos, es aquella que cumple con los fines para los que fue creada y que expresa el dinamismo y la intensidad con que la gente vive los lugares donde reside. 


Hacer arquitectura con pocos recursos no tiene porqué derivar en edificios pobres o deplorables; el derroche no produce buena arquitectura, la racionalidad y la sensibilidad sí, por menos recursos que se tengan.






lunes, 18 de julio de 2011

Arquitecturas Inventadas

Por el vicio de no dejar nada a la imaginación del que mira, se usa y abusa de las representaciones hiperrealistas, el incremento de los concursos y las exigencias de los clientes que no quieren perder tiempo en imaginar, son los culpables del exceso de información previa a la finalización de la obra, con la que se nos bombardea.
Pero este tipo de trabajos, llevados a cabo con los más sofisticados medios de producción gráfica, a menudo sobreestimulan las expectativas y las piezas acabadas, no llegan a alcanzar ni de lejos el nivel de lo representado. La documentación se ha convertido en un fin por sí mismo, no una herramienta al servicio de unos resultados.
El trabajo del artistas/arquitecto Tom Ngo que ha seguido manteniendo esa buen costumbre de dibujar sus construcciones, lo que le permite llevar a cabo planteamientos arquitectónicos imaginativos y absurdos, de perspectivas exageradas y surrealistas y divertidos cambios de escala, que en papel funcionan a la perfección, pero que son imposibles de llevar a la práctica.